El ajo es una alimento que lo encontramos en todas las cocinas. Pero además, de aderezar los platos, contiene innumerables beneficios para nuestra salud. Tiene un inconveniente, para muchas personas su sabor, su picor, olor y se suele repetir después de ingerirlo. Hay una solución para poder disfrutar del ajo si que pique. En esta ocasión prepararemos ajos fermentados con miel. Además de poder utilizarlo en innumerables recetas también conseguiremos un buen remedio natural.
Uno de los principales ingredientes es la miel con sus maravillosos beneficios antibacterianos, incluyendo su papel en fortalecer el sistema inmune.
Por otra parte el ingrediente estrella el ajo, su propiedad prebiótica hace una buena sinergia con la miel. Con el proceso de fermentación nos ayuda a transformar y enriquecer los alimentos, desarrollado bacterias lácticas.
IMPORTANTE; Los remedios naturales nunca sustituyen la visita a un médico ni su tratamiento. Se debe siempre consultar a un profesional de la salud si tomas algún tratamiento o tienes patologías previas, si es indicado que tomes algun tratamiento natural.
CONTRAINDICACIONES DE LA MIEL
- Botulismo infantil: no dar niños a menores de 1 año
- Su alto contenido de fructosa puede llevar a resistencia a la insulina, aumento de peso, problemas hepáticos y afectar a diabéticos.Vamos a preparar estos ajos fermentados de dos formas distintas, las dos son muy fáciles.
- Reacciones como urticaria, asma o anafilaxia pueden ocurrir en personas sensibles al polen de abeja.
- Personas con intolerancia a la fructosa.
- Trastornos de coagulación
- Cirugías: Evitar su consumo excesivo antes de una operación por el riesgo de sangrado
- Embarazo se requiere moderación.
- Alergias: Puede causar reacciones cutáneas, urticaria o dificultad para respirar en casos raros.
- Anticoagulantes/Antiagregantes: Interfiere con medicamentos como warfarina o aspirina, potenciando su efecto.
- Hipotensión: Puede bajar la presión arterial, causando mareos o debilidad.
PREPARACIÓN
- En primer lugar pelamos y metemos los ajos enteros en botes esterilizados.
- Los cubrimos con miel cruda, comprada directamente del apicultor. Para aprovechar todas las propiedades de la miel.
- El bote debe solo llenarse 3/4 partes, ya que necesita espacio para los gases de la fermentación.
- Lo tendremos alrededor de 30 días en maceración a una temperatura de 20ºC, si es invierno cerca de la calefacción pero tapado que no le de el sol directo.
- Todos los días abriremos el bote para que expulse los gases. Agitamos.
- Pasado el tiempo ya podemos consumirlo. El sabor es rico, asi se puede comer ajo crudo sin que moleste.
- En primer lugar pelamos y cortamos los ajos.
- En un mortero los machacamos a mano. También podéis utilizar la batidora para picarlos muy finos.
- Añadimos la miel a los ajos hasta cubrirlo y envasamos en botes esterilizados pero solo llenamos los botes al 3/4 de su capacidad.Dejando espacio para los gases de la fermentación.
- Se guarda alejado de la luz solar, una despensa. Pero si es invierno puedes tenerlo cerca de la calefacción siempre tapado para que no le de la luz directa.
- Todos lo días se agita el frasco y se destapa para que salgan los gases y no explote.
- Debe macera 7 días. De esta forma es más rápido la fermentación.
- Se puede consumir untado en una tostada o directamente una cucharadita, sobre todo si estas resfriado te aliviará mucho.
